Estoy fuera de casa, de convivencias de dos días y una de las cosas más importantes y diferentes que encuentro aquí es respetar el silencio, el silencio total, ese que tengo ahora mismo en que no se escucha nada de nada. A veces por Sabadell me he ido a la parroquia de los padres claretianos en el centro donde hacen adoración eucarística y donde es increíble entrar con todo el ruido de la rambla a ese silencio tan especial. Parece casi milagroso en pleno centro encontrar silencio.
Después de meditar un poquito ver un poco mi desesperación delante de cosas que no entiendo me he puesto a buscar frases sobre esto, sobre el silencio. Y me chocan estas tres: la primera de Santa Catalina (encontrada en una página más bien atea).
- ¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!
- Cuesta más responder con gracia y mansedumbre, que callar con desprecio. El silencio es a veces una mala respuesta, una respuesta amarguísima.
- Nada fortifica tanto las almas como el silencio; que es como una oración íntima en que ofrecemos a Dios nuestras tristezas.
Espero que os puedan hacer reflexionar alguna de estas tres frases. Ahora toca reflexionar más y dejarse llevar. Canción para hoy, creo que una sin letra ya que gracias a un amigo estoy empezando a valorar que puedo decir más con la guitarra que con palabras:
Jo t'hi afegeixo una altre frase sobre el SILENCI, una de la Mare Teresa de Calcuta.
ResponderEliminar"Si realment vols aprendre a resar, guarda silenci".
Això ens van ho van ensenyar molt a St. Pière! ;)