Ya es 31 de diciembre y quería hacer un pequeño repaso de todo lo que ha sucedido este 2012 pero seguro que me dejaré muchas cosas que después tendré que añadir.
Dicen los supersticiosos que los años bisiestos no son buenos años. Yo no creo en eso pero ha dado la casualidad que no ha sido de mis mejores años, especialmente duro en la universidad. Para quien lea esto y no lo sepa, el curso pasado fue muy desmotivante, con una sensación de soledad y sintiéndome mal en la universidad. Después de plantearme si estaba haciendo la carrera correcta, de buscar alternativas, de escuchar a personas que me ofrecieron su experiencia los primeros años y sobre todo de tener un apoyo grande de mis hermanos de comunidad y de mi novia continuo este curso. Haciendo las asignaturas que suspendí el año pasado y algunas nuevas de segundo curso.
Sinceramente no creo que pueda decir que esta es mi carrera hasta que no haya superado más créditos así que 2013 espero que sea el año en que vea clara mi vocación profesional.
Por otra parte, este año que se va, me ha alejado de mis amigos y eso se nota. Teniendo en cuenta que soy una persona que necesita hablar, sacar las cosas y sentirme bien escuchando a los demás y sobre todo si se puede ayudar a alguien, los hecho en falta. No creo que haya sido culpa de nadie, la historia de cada uno a veces te acerca mucho a alguien y a veces te deja fuera. Historia de Dios en nuestras vidas, nada ocurre porque sí.
Por parte de Dios no puedo decir que haya sido un mal año porque la verdad es que aunque pase de todo, aunque haya planteado muchísimas opciones, aunque a veces quiera renunciar a todo e irme lejos, necesito de Él y noto que me regala la vida. Día a día no me entero de nada pero cuando puedo pararme a pensar no paro de ver regalos que ni merezco.
Destaco que este verano me llamaron y me dijeron que si quería ir a Francia a pasar unos días con unos monjes. Sólo tenía que llevar ropa para 1 semana y que no nos preocupásemos por nada que ellos nos daban camas y la comida. Fue increíble. Pudimos vivir como ellos, nos dejaron compartir con ellos su manera de vivir con pocas comodidades (o casi ninguna, como puede ser agua caliente) pero si puedo destacar algo es que todos eran felices. Que la felicidad no es momentánea que hay personas que viven en armonía con ellos mismos porque saben que lo hacen es lo que les llena. Y no les llena a medias.
Esta experiencia puede escribirse con mucho más detalle pero creo que ya se capta la idea que me impactó y que repetiría.
Ya voy cortando pero tengo que hacer mención especial a Laura ya que este fue nuestro segundo año de novios y aunque haya cosas que nos diferencian es un apoyo constante en mi vida y es increíble toda nuestra historia. Tiene mérito aguantarme más de 1 día así que 2 años es algo grande :)
Gracias por formar parte de este 2012 y estar ahí siempre. También perdón por todas las cosas malas que te he hecho este año.
Y nada, también decir a quien lea esto que gracias por compartir algo conmigo. Gracias a todos con los que me he podido parar a hablar algún momento durante este año, que sea quien sea (de parroquia, del cole, del twitter, de la calle...) agradezco la disposición de muchas personas. Cada día es un mundo y se necesita siempre de alguien.
Feliz 2013!
Mi canción de este año ha sido: