jueves, 27 de octubre de 2016

Las cosas grandes

Hace más de 100 días de mi última entrada en el blog.
No sé bien bien cómo empezar, como expresar todo lo que ha pasado en este tiempo. Cosas han pasado, ya lo creo. Mi verano estaba montado de una manera y ha acabado siendo totalmente diferente, he acabado en Polonia en la Jornada Mundial de la Juventud acompañado de millones de jóvenes y escuchando las palabras del Papa Francisco. Del encuentro con el Papa me quedo con la homilia de la misa con los jóvenes invitándome a que salga del sofá.

"Hay que animarse a cambiar el sofá por un par de zapatos que te ayuden a caminar por caminos nunca soñados y menos pensados, por caminos que abran nuevos horizontes". 

Y este gran mensaje:
"Dios cuenta contigo por lo que eres, no por lo que tienes: ante él, nada vale la ropa que llevas o el teléfono móvil que utilizas; no le importa si vas a la moda, le importas tú. A sus ojos, vales, y lo que vales no tiene precio. 
Cuando en la vida sucede que apuntamos bajo en vez de a lo alto, nos puede ser de ayuda esta gran verdad: Dios es fiel en su amor, y hasta obstinado. Nos ayudará pensar que nos ama más de lo que nosotros nos amamos, que cree en nosotros más que nosotros mismos, que está siempre de nuestra parte, como el más acérrimo de los «hinchas». Siempre nos espera con esperanza, incluso cuando nos encerramos en nuestras tristezas, rumiando continuamente los males sufridos y el pasado. Pero complacerse en la tristeza no es digno de nuestra estatura espiritual. Es más, es un virus que infecta y paraliza todo, que cierra cualquier puerta, que impide que la vida se reavive, que recomience. Dios, sin embargo, es obstinadamente esperanzado: siempre cree que podemos levantarnos y no se resigna a vernos apagados y sin alegría. Porque somos siempre sus hijos amados. Recordemos esto al comienzo de cada día. Nos hará bien decir todas las mañanas en la oración: «Señor, te doy gracias porque me amas; haz que me enamore de mi vida». No de mis defectos, que hay que corregir, sino de la vida, que es un gran regalo: es el tiempo para amar y ser amado."

Dejo la homilia entera aquí.


Después de releer la entrada anterior donde sólo hablaba de lío en mi cabeza, de miedos, de no estar bien en casa, en el trabajo, en mi relación, etcétera, puedo decir que TODO ha cambiado. De verdad. T-O-D-O. Lo más impresionante de todos estos cambios es que no he hecho nada por mis fuerzas, todo ha sido un regalo tras otro de Dios. 

Soy reticente de escribir todas las cosas buenas como si al escribirlo fuese a aguar la fiesta pero considero oportuno dejar constancia también de las alegrías y no solo contar mis penas.

"Déborah ha entrado de forma extraordinaria en mi vida" esto escribí en mi libreta personal sólo un día después de conocer a esta chica... ¡Ay Dios quién me iba a decir que hoy estaría con ella! Es algo indescriptible. Libertad. Paz. Para los que vinieron al viaje de Cracovia les será muy fácil de entender. Para los que no, entiendo que sea más difícil pero me quedo que tanto unos como otros están muy contentos. Sólo puedo dar gracias a Dios por este regalo, de hecho, decir regalo se queda corto. Dios dirá que va a hacer con nosotros, por ahora siento que el está llevado la historia y eso me produce una paz y una libertad grandiosa.

Respecto a la universidad, si todo va bien acabaré en febrero. Con ganas de acabar el proyecto y las dos asignaturas que estoy haciendo para por fin tener el título. Pero qué hacer después de la carrera es la pregunta estrella de estos días... Máster casi seguro, pero ¿Cuál el de profesor o el de ingeniería?

Pase lo que pase, noto que se está acercando una nueva etapa en mi vida y la afronto con mucha ilusión, a pesar de que como todo lo nuevo, viene acompañado de un poquito de incertidumbre! ;)

Con esto lo dejo por hoy... La canción para ahora es Mi verdad - Maná, muy indicado hablar de verdad en este momento :)


martes, 5 de julio de 2016

No se, no lo se...

Hoy necesito escribir, necesito dejar constancia por escrito del tremendo cacao que tengo metido en la cabeza y que no se a donde me va a llevar. Podríamos decir, para resumirlo rápido, que ahora mismo no tengo nada... Y me da vergüenza admitirlo y escribirlo aquí.

Vergüenza por no decir miedo. Supongo que es algo normal que le pasa a todo el mundo y que es hasta sano plantearse, como mínimo una vez en tu vida, quien eres y que tienes que hacer con tu vida. Pero da miedo, da mucho miedo lo desconocido.

Mis palabras más utilizadas este mes están siendo, "no se" y " no lo se"... Definen, no solo mi expectativas de futuro, sino mi estado actual. Lo que está claro que así no puedes estar bien en una relación, ni estar bien en casa, ni estar bien para buscar trabajo ni para continuar con el que tengo (y que se acaba dentro de poco...).

Pero esto no es nuevo, mi carrera ya me ha hecho entrar en crisis varias veces y ahora que he conseguido superar las grandes asignaturas (que para mi iban a ser victorias épicas inolvidables y que la verdad, se han convertido en victorias insulsas y que recuerdo vagamente) se me plantea un escenario que no se como encarar, debería pedir ayudar? Quizá...

Hoy no habrá canción. Me está costando mucho hacer cualquier cosa y las canciones normalmente definían mi estado de ánimo, ahora mismo, no se que estado de ánimo tengo y menos con que canción podría relacionarse.



lunes, 4 de abril de 2016

Nada en concreto

Tienes un montón de ideas y sueños que no llevas a cabo por el ¿qué diran?, porque tus padres prefieren que hagas otras cosas y te pones excusas y más excusas... diciéndote a ti mismo: "me falta dinero", "me faltan medios para desarrollar mis ideas" pero en realidad te pasa lo que le pasa a muchísima gente, lo que tienes es miedo, miedo a fracasar.

Esta es una de las partes que más me ha gustado de este vídeo de Lytos. 

Bienvenidos una vez más, estreno año 2016! 
Lo sé, estamos en abril y sí, en 2015 solo escribí una vez. Estaba leyendo la entrada de julio del año pasado y pensaba: pues tampoco ha pasado nada interesante... Pero si! Claro que han pasado cosas! 

Pero hoy no quiero explicar nada en concreto, ni quiero pensar que estaba haciendo hace equis meses y dejar aquí mi valoración, que surja lo que escribo. Hoy quiero escribir por escribir, es un dia raro, con nubes pero sin lluvia, con sol a ratos y con calor por la mañana y frío por la tarde y noche. No puedo decir que el día ha sido ni productivo ni improductivo, de hecho puedo decir que el día de hoy es como mi portátil, des del que escribo ahora mismo, hay de todo. Hay un poco de música -que no se si ayuda o despista-, un poco de cosas que debería estar haciendo y cosas que me distraen de lo que debería estar haciendo. 

Y nada, han pasado las vacaciones de navidad, los parones, la Semana Santa y ya empieza la cuesta abajo hasta las vacaciones de verano, vienen los meses que tanto temo, último segundo semestre, las asignaturas que había que evitar, las asignaturas que "...ya llegarán", las asignaturas de "buff... suerte, espero que apruebes", esas asignaturas que cuando preguntas a los otros si la hacen o sonríen con un "no, no, yo escogí otra mención" o arrugan la cara y dicen "...hay que trabajar mucho pero se puede aprobar", de aquí a junio ya no hay nada así que voy, a por ello yo, voy a por ello. (canción inicio de los VAPE).

Y nada, hasta aquí lo que escribo de hoy, solo añadir que es verdad que las cosas que más valoramos y más nos emocionan son esas que nos hacen salir de nuestra zona de confort. Las que dan miedo pero que después tanto contamos y nos alegramos. 

Os voy a dejar un video que tiene una canción preciosa/tristísima. Hoy lo importante no es la canción, que por cierto me recuerda a toda esa gente que aparece en mi vida sin esperarlo, diariamente o esporádicamente. Seguro que otro día pongo el link de la canción completa. Es un anuncio donde aparece Michael Phelps y esta canción ha conseguido resonar en mi cabeza cuando nado en la piscina.